"[...] Sí, señora, me lo parece. Verá, siempre llevo todo cuanto necesito: aire en mis pulmones y unas hojas de papel en blanco. Me encanta despertarme por la mañana sin saber lo que va a ocurrir, a quién conoceré o dónde me llevará la vida. Hace unas noches dormía bajo un puente y ahora estoy aquí, en el buque más grande del mundo bebiendo Champagne con personas distinguidas. Póngame más. Creo firmemente que la vida es un regalo y no pienso desperdiciarla, nunca se sabe qué cartas te repartirán la próxima vez. Aprendes a aceptar la vida tal como viene. Ahí va eso, Cal. Así, cada día cuenta."
Titanic.

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