"Un día, cuando Chon —en ese entonces, Johnny— tenía tres años, su padre le enseñó lo que era la confianza.
El padre de John era miembro fundador de la Asociación, el grupo legendario de chicos de la playa de Laguna que llegó a ganar millones de dólares con el contrabando de marihuana, hasta que la cagaron y fueron a parar a la cárcel.
John padre cogió en brazos al pequeño Johnny y lo subió a la repisa de la chimenea del salón, abrió los brazos y le dijo que saltara:
—Yo te cojo.
Encantado y con una sonrisa, el niño se arrojó desde la repisa, pero entonces su padre bajó los brazos y le hizo olé y el pequeño Johnny se estrelló de cara contra el suelo. Aturdido, lastimado y sangrando por la boca, porque uno de los dientes delanteros se le había clavado en el labio, Chon aprendió la lección que su padre había querido darle sobre la confianza:
No confíes.
Nunca.
En nadie."
Salvajes.