"¿Qué pensaría de ella Bryn? ¿Existiría una palabra peor que rara? Seguramente no. Para una persona como ella, el mundo era asombrosamente simple: o eras normal o eras raro. Normal era una categoría pequeña y rígida, y raro era otra categoría mucho más grande, pero igual de rígida. No importaba cómo fueras de raro ni por qué. En esa categoría no existía la diversidad. No había grados de rareza. O eras raro o no lo eras. No había más."
Tres sauces.